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Mensaje ilustrado

TÍTULO: El Salvavidas

OBJETO: Un salvavidas

DOCTRINA: Regeneración

HISTORIA CON EL OBJETO

Hace unos años, estaba bañándome en el mar agarrado de un plástico porque no sabía nadar. No hice caso a los señales de advertencia y me metí en agua profunda. Vino una ola fuerte que me golpeó y me quitó el plástico de mis manos, y comencé a hundirme. Clamé en mi interior, ¡Dios, socórreme, por favor! Luego aparecí, sin saber como, con arena bajo mis pies en la orilla.

TRANSICIÓN A LO ESPIRITUAL

La verdad es que nos podemos identificar con esta historia. Desde que somos pequeños no hacemos caso a las advertencias de Dios en nuestra consciencia y nos metemos en el mar de la desobediencia: mentimos, robamos cosas pequeñas, luego cosas más grandes, practicamos sexo fuera de matrimonio, odiamos, etc. No hacemos caso a Dios y vivimos como nos da la gana, confiando en que nuestras buenas obras, ese plástico que llevamos en nuestras manos, nos va salvar en el día del juicio justo de Dios.

EL PROBLEMA (LEY)

El problema es que nuestras obras no pueden salvarnos. Dios tiene una Ley y como nos hemos empeñado en vivir de espaldas a Él y desobedecerle, vamos a recibir las consecuencias por nuestros actos. Nos merecemos un castigo eterno al haber pecado contra un Dios eterno.

LAS CONSECUENCIAS (ETERNIDAD)

Yo sé que es difícil oír hablar del infierno, a nadie nos gusta, pero es la realidad. Tu plástico no sirve. La ola de la muerte te arrebata el plástico de buenas obras en el que confiabas. Comienzas a hundirte y lo que te espera es una muerte segura. Pero Dios no quiere ese final para ti, no quiere que pases la eternidad en el infierno.

LA SOLUCIÓN (CRUZ)

Dios ha provisto una solución para ti; no tienes porque ir al infierno. Dios te envió un salvavidas. Hace 2000 años Dios por amor a ti se encarnó. Jesucristo vivió en medio nuestro una vida perfecta, sin desobediencias a la Ley de Dios, y murió voluntariamente en una cruz para recibir el castigo que tú y yo nos merecíamos ante Dios por todas nuestras desobediencias en el mar de pecado. Su resurrección demuestra su autoridad para salvarte de tu pecado.

LLAMADO (ARREPENTIMIENTO Y FE)

Dios te está extendiendo hoy el salvavidas, pero tienes que dejar atrás el mar de pecado, darte cuenta de que tus buenas obras no te pueden salvar, y agarrarte a Cristo, confiando en que sólo Él te puede rescatar.

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