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Mensaje ilustrado

TÍTULO: El Pasaporte

OBJETO: Pasaporte

DOCTRINA: Reconciliación

HISTORIA CON EL OBJETO

Hace años me fui a Hungría. Haciendo fila para facturar, vi a los demás pasajeros sacando su pasaporte para presentarlo a las autoridades. De repente me entró un pánico. ¿Hungría estaba dentro de la UE o no? Sólo llevaba mi DNI. ¿Sería suficiente para pasar la frontera? Si no, ¿qué les podría decir para convencerlos que la policía me dejara pasar? “Llamad a mi madre, ella sabe que soy buen chico... Sólo estaré unos días...”

TRANSICIÓN A LO ESPIRITUAL

Nos reímos porque suena ridículo. Si el país pide ciertos documentos, es imposible cruzar la frontera si no los llevas. Con el cielo ocurre algo semejante. No lo pensamos mucho, pero Dios estableció unas normas para poder pasar la frontera y entrar en el cielo.

EL PROBLEMA (LEY)

Es decir, si quieres pasar la frontera del cielo, no puedes mentir. No puedes ensuciar tu mente y tu cuerpo con lujuria e inmoralidad. La ley de Dios dice que si blasfemas, no tendrás entrada al cielo. Pero no hemos cumplido con los requisitos de Dios. Sin embargo, creemos que nos dejará pasar si tan sólo le explicamos nuestra situación. Pero sólo era una mentira piadosa. Pero ver pornografía no hizo daño a nadie. Todo el mundo lo hace.

LAS CONSECUENCIAS (ETERNIDAD)

El problema es, si no pasamos la frontera al cielo, nos quedaremos fuera, separados de Dios en un lugar terrible que también se llama "infierno". Un lugar de sufrimiento, de oscuridad y soledad. Dios quiere que todos entren en el cielo. Él vio nuestra condición. Sabía que no habíamos cumplido con los requisitos para poder entrar en ese maravilloso lugar.

LA SOLUCIÓN (CRUZ)

Por eso Dios envió a Cristo. El vivió una vida perfecta, cumpliendo con todos los requisitos para entrar en el cielo. Sin embargo, cuando murió en la cruz entregó ese derecho. Fue separado de Dios por nuestros pecados, para que nosotros pudiéramos tener puerta abierta al cielo. Demostró su inocencia cuando resucitó el tercer día. Comprobó que es el Hijo de Dios y tomó el gobierno de toda creación.

LLAMADO (ARREPENTIMIENTO Y FE)

Si confías en que Cristo quitó la separación que había entre el Padre y nosotros, te dejará pasar la aduana celestial. Si estás dispuesto a dejar atrás el pecado para hacer lo que es agradable a Dios, él te dejará pasar la frontera del cielo el día que te mueras. Ya no tendrás que temer ese día en el que te presentarás en la aduana celestial. No será injusto, ni impredecible. Habla con Dios hoy. ¡Pídeselo hoy!

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