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Mensaje ilustrado

TÍTULO: La Soga de la Eternidad

OBJETO: Una soga con la punta cubierta en cinta de color

DOCTRINA: Justificación

HISTORIA CON EL OBJETO

Vamos a imaginar que esta soga no tiene fin; da varias vueltas al mundo y no termina nunca. Esta parte roja (10cm en un lado) representa nuestra vida en esta tierra. Pasamos todo nuestro tiempo pensando en estos centímetros y cómo vamos a pasarlo bien, cómo vamos a gastar nuestro dinero, entretenernos, y estar cómodos. Pero no pensamos en todo esto que va a pasar después y que no tiene fin. ¿Cuál parte realmente tiene más importancia?

TRANSICIÓN A LO ESPIRITUAL

Lo que haces con esta parte roja determina dónde vas a pasar esta parte interminable, que es tu eternidad.

EL PROBLEMA (LEY)

Cuando te entregas a pensamientos de lujuria, y de sexo fuera de matrimonio, te estás cargando la culpa de la inmoralidad. Cuando no estás satisfecho con lo que tienes y siempre deseas lo que otros tienen, te estás cargando la culpa de la codicia. Cuando tus deseos reinan en tu vida y sólo piensas en agradarte a ti mismo, te estás cargando la culpa del egoísmo.

LAS CONSECUENCIAS (ETERNIDAD)

Cuando llegas al final de la parte roja de esta vida, tendrás que pasar un juicio, y si cargas la culpa de pecado, esto te tirará a un destino eterno lejos de Dios y todo lo bueno. Nadie que enfrenta su muerte inminente desea haber pecado más o haber vivido más para si mismo. El dinero y los elogios carecen de importancia. Es en ese momento cuando las cosas más importantes salen a la luz. ¿Estás preparado para enfrentar tu juicio final? ¿Estás preparado para tu eternidad?

LA SOLUCIÓN (CRUZ)

Las buenas noticias son que el mismo Juez Justo también es un Dios de misericordia que quiere darte una salida. Envió a su Hijo Jesucristo a cargar toda tu culpa en la cruz, morir, y resucitar para darte la oportunidad de arrepentirte, cambiar de rumbo, y entregar tu vida a él.

LLAMADO (ARREPENTIMIENTO Y FE)

Si te preocupa dónde vas a pasar la eternidad, clama a Cristo, el único que puede cambiar tu destino eterno, quitarte la carga de tu pecado y perdonarte. Entrégale tu vida hoy, y no sólo podrás vivir la vida en este mundo con la paz de saber que has sido perdonado, sino que sabrás que tu destino eterno será un buen destino en la presencia del Dios que te ama y dio su vida por ti.

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