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Mensaje ilustrado

TÍTULO: El Muro de Berlín

OBJETO: Ladrillos de esponja

DOCTRINA: Reconciliación

HISTORIA CON EL OBJETO

El 9 de noviembre del 1989 pasó algo que nadie se había esperado. De un momento a otro se cayó el muro de Berlín, el símbolo de la separación entre el capitalismo y comunismo, representando 40 años en los que familias y amigos habían sido separadas. Cuando menos esperanza había que las cosas iban a cambiar, se cayó el muro. Vivimos el día más feliz de nuestras vidas.

TRANSICIÓN A LO ESPIRITUAL

El Muro de Berlín es un ejemplo de algo en nuestras vidas. Muchos dicen que Dios no existe. Sin embargo, el problema es que estamos separados de Dios. No hay forma de acercarnos a Él. Rezamos, le pedimos ayuda, pero sentimos que hay una distancia insuperable.

EL PROBLEMA (LEY)

Nuestra rebelión contra Dios nos ha separado de Él. La causa de esta separación es nuestro egoísmo; no queremos compartir lo que tenemos con los que lo necesitan. Hablamos mal de los demás y nos encanta comentar las debilidades y los errores de los que nos rodean. Le escupimos a Dios en la cara porque queremos hacer las cosas a nuestra manera.

LAS CONSECUENCIAS (ETERNIDAD)

El problema es que si queremos vivir separados de Dios aquí en la tierra, también pasaremos toda la eternidad separados de Él. La vida no termina con la muerte. Cristo nos enseñó que o viviríamos juntos con Él en el cielo, o separados de Él en el infierno. Lo más terrible del infierno es que no hay puerta de salida y no habrá manera de acercarse a Dios entonces.

LA SOLUCIÓN (CRUZ)

Desde que Dios creó al ser humano, quería compartirlo todo con el. Nunca quiso que estuviésemos separados de Él. Por eso Dios mismo se hizo hombre; hace 2000 años, Cristo caminó sobre esta tierra y nos mostró cómo es su Padre. Vino para reconciliarnos con el Padre cuando murió en esa cruz. Cristo fue separado de su Padre para que tu y yo pudiéramos ser reconciliados con Él. Cristo experimentó nuestro castigo, para que nosotros pudiéramos ser perdonados y acercados a Dios.

LLAMADO (ARREPENTIMIENTO Y FE)

Si quieres pasar la eternidad con Dios, dale la espalda a las cosas que te separan de Dios. Confía en que por el sacrificio de Cristo tú puedes ser reconciliado con Dios. Síguele con todo tu corazón y verás como cae el muro entre tú y Dios. Experimentarás lo mismo que experimentamos cuando se cayó el Muro de Berlín. Será el día más increíble de tu vida y las cosas nunca serán iguales.

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