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Mensaje ilustrado

TÍTULO: Caballo ganador

OBJETO: Póster de una carrera de caballos

DOCTRINA: Propiciación

HISTORIA CON EL OBJETO

Esperando para entrar en un restaurante, vimos a una pareja que estaba súper feliz. Cuando les preguntamos por qué estaban tan felices, nos dijeron: “¡No sabéis cómo te sientes cuando tu caballo gana la carrera! ¡No hay nada que te haga más feliz en el mundo!” Mi amigo les dijo: “Yo sé algo que te hace más feliz. Es saber que tus pecados han sido perdonados y que irás al cielo después de morir". Al decírselo, todo su gozo desapareció al instante.

TRANSICIÓN A LO ESPIRITUAL

Puedes tener un caballo ganador y todas las riquezas que quieras pero, si no sabes que tus pecados han sido perdonados y que irás al cielo después de morir, ¿qué más da? Saber donde pasarás la eternidad es más importante que tener muchas riquezas; es más importante que cualquier cosa.

EL PROBLEMA (LEY)

¿Dónde pasarás tú la eternidad? Un joven rico preguntó a Jesucristo cómo podría llegar al cielo. Jesús le dijo que podría llegar si guardaba los 10 mandamientos pero, ¿quién puede guardar los mandamientos a la perfección? ¿Los has guardado tú? ¿Qué hay de la ley que dice: “No usarás el nombre de Dios en vano”, o sea, como una palabrota? “No robarás”: subir al metro sin pagar o llevarte algo del trabajo, aunque sea algo pequeño, es robar. “No cometerás adulterio”: este mandamiento incluye también el sexo fuera del matrimonio, hasta mirar a una persona con lujuria es cometer adulterio en el corazón.

LAS CONSECUENCIAS (ETERNIDAD)

La verdad es que nadie puede guardar los mandamientos a la perfección salvo una persona, Jesucristo. La mala noticia es que la paga del pecado es la muerte eterna, separado de Dios en el infierno. Todos somos culpables de haber pecado contra Dios pero Dios, en su misericordia, ha provisto una solución para nosotros: Jesucristo mismo tomó el castigo por nuestros pecados cuando murió en la cruz. Dios derramó su ira contra el pecado sobre su propio hijo cuando estaba crucificado.

LA SOLUCIÓN (CRUZ)

Jesucristo sí pudo pagar por nuestros pecados y lo demostró resucitando de la muerte tres días después. Jesucristo pagó las consecuencias por tus pecados para que puedas ir al cielo y no al infierno. Jesús te ofrece perdón y vida eterna si te arrepientes de tu pecado y le entregas el control de tu vida.

LLAMADO (ARREPENTIMIENTO Y FE)

Nada se compara con tener la seguridad de tener los pecados perdonados y tener la certeza de la vida eterna. Dile a Jesucristo que quieres cambiar y seguirle. Te animo a hacerlo hoy y verás cómo tener a Jesucristo en tu vida es mucho mejor que un caballo ganador.

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