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EL BOLSO

Uno de los objetos más enigmáticos del universo es el bolso de una mujer. Nunca sabes lo que puedes encontrar dentro. Llaves, maquillaje, el ticket de la compra de hace dos meses, medicamentos, comida… todo cabe dentro.

La realidad es que en nuestras vidas ocurre algo similar. Es como si metiéramos todo lo que hacemos dentro de un bolso: cosas buenas y cosas malas. Cada pensamiento impuro, cada palabra de crítica hacia otra persona, cada mentira. Todo está guardado dentro del bolso.

Cuando muramos estaremos delante de Dios y tendremos que mostrarle “el bolso” de nuestra vida. Seremos juzgados por cada palabra, pensamiento y acto. Un bolso sucio nos condena a una eternidad en el infierno.

La mejor noticia del mundo es que Dios quiere darnos un bolso completamente nuevo y limpio. Jesucristo recibió el castigo por nuestros pecados. Él nos pide que nos arrepintamos y entreguemos nuestras vidas a él.

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